Sacando toda la locura que conlleva, las fiestas de fin de año; es, sin dudas, la época que más energía positiva emana la humanidad. Por los augurios, por los generosos deseos de paz y amor y por todo aquello que rodea a estas celebraciones, desde Papá Noel hasta las expectativas de un nuevo año que entra.
En la cultura celta, la festividad del solsticio de invierno recibía el nombre de Yule. El Yule designa el momento en que la rueda del año está en su momento más bajo, preparada para subir de nuevo. El Yule es un árbol y era tradicional quemar su tronco, un largo tronco de árbol que iba ardiendo lentamente durante toda la temporada de celebraciones, en honor del nacimiento del nuevo sol. De esa tradición proceden los pasteles en forma de tronco (troncos de chocolate) que hoy en día se comen en Navidades.
Los antiguos celtas creían que el árbol representaba un poder, y que ese poder protegía y ayudaba al árbol. Los bosques sagrados servían como templo a los germanos.
Para los galos, la encina era un árbol sagrado sobre el que los druidas, sacerdotes celtas guardianes de las tradiciones, recogían el muérdago siguiendo un rito sagrado.
Esta tradición, heredada a través de los siglos, sirvió de inspiración para el actual árbol de Navidad.
Siempre, por naturaleza, se buscaron los símbolos y riquezas que nos representan en lo humano, con respecto a la prosperidad y la esperanza. Hoy día, escencialemente no ha cambiado. Aún creemos, pero más allá que el 1º de enero sea la continuidad de los días como siempre lo ha sido, creemos en la esperanza, en la fe de las cosas y la expectativa de que al fin se cumplirá aquello que anhelamos. Pero por más elevada que esté la energía positiva en estos días; es fundamental saber que todo se puede producir a partir de nuestras propias energías, las ganas y la desicion de ser y hacer lo que tu alma se propone.
Me resta solamente, y desde lo más profundo de mi alma, desearte que tu voluntad se exprese como nunca para realizar todo aquello con lo que generosamente sembrarás para una vida mejor y un amor infinito en nuestro hogar, nuestro planeta tierra. Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo.








