Un Julio que vino en Agosto y se fue en Abril

De convicciones ferreas, de un silencio que no dejaba de decir cosas, de una mirada radiologica que podria ver al sol antes de amanecer. El doctor tuvo su vida corta pero intensa. No se privó de las discuciones ni de las sonrisas, no se reprimió en decirte si eras feo o malo y si eras lo contrario, la aceptación pasaba por una palmada en la espalda y su atención por el tiempo justo y necesario.

Deseos del alma para el año que viene

Deseo para el año que entra, que dejen de ser utopía aquellas cosas Por la que luchaste tanto. Deseo que antes de pedir mi mano, intentes levantarte solo. Deseo que dejes la armadura que no te protege de nada, sino, cada vez pesa más. Deseo que no digas que me amas si luego te vas y que hagas lo que dices sentir.

¿Quién se queda con mi alma?

Río abajo, el  torrente me lleva brúscamente sobre mi canoa. Es impiadoso, brutal, sin medida ni cuidado.  Tanto que ni me inquieta, casi como lo espero, ansío la roca que se interponga a mi embarcación. Será la manera de poder salir de aquí.  No quiero flotar, quiero nadar. Sigo a la deriva, para suerte de mi pena, las aguas son más altas que las rocas. Me invita a luchar y yo no respondo. Lo ignoro y más se violenta. No me importa…¡Ya me has sacado todo cuanto tuve! ¡A ver como te llevas mi alma! La corriente ya no es … Continue leyendo

Dos primeros capítulos de mi nuevo libro “Sueños de un amor inolvidable”

El sueño de él Capitulo I Miré los edificios, me dije a mi mismo: “Esto no se parece a Buenos Aires”. Eran muy diferente las fachadas, las avenidas, e incluso veo vehículos que no reconozco sus marcas. Miraba los carteles de publicidad y no los podía leer, se veían borrosos, o como si las letras estuvieran cambiadas de lugar, como signos irreconocibles. Me paré en una esquina, aguardé el semáforo que tenía seis focos… Cada vez me convencía más que no era Buenos Aires. A la luz de verde, crucé. Pensé en como la gente no tenía frió en pleno … Continue leyendo

Volver a donde nunca estuve

Hay personas que no creen estas cuestiones del alma; les parece imposible las vidas despues de las vidas, las reencarnaciones. Buscan respuestas más cientificas, más reales a la vida terrenal. Y no son posturas equivocadas o mucho menos reprochables, es el derecho a creer sin poenr etiquetas ni prejuzgamientos. Mi respuesta, más bien se convierte una pregunta, ¿Por qué entonces tanto Universo, tanta historia de la vida en la tierra, tantas cosas por aprender si solo tenemos un promedio de 80 años de expectativa de vida? Me parece muy egoísta (sin meter a Dios en esto) por parte de la … Continue leyendo