Manifiesto de un Celta
Jul 15th, 2008 by almacelta
No puedo dejar de sentir cierta nostalgia por las cosas que he vivido, por esos lugares y esas personas que me hicieron tan felices. No puedo dejar de notar en los otros, a quienes aprecio, gestos que he incorporado en mi y actitudes que les he dejado a ellos. No puedo de dejar de sonreír, al mirar para atrás, que mis huellas en la arena no fueron borradas por el mar, apenas acariciadas por la espuma como una oceánica bendición.
Si me preguntasen si volvería a vivir exactamente igual hasta este presente, les diría que no. Porque me gusta la nostalgia cuando se convirtió en aprendizaje y a su vez en crecimiento. Porque no me sorprendería esos abrazos espontáneos que alguna vez fueron como bisagras del tiempo. Porque no quisiera volver a recordar lo que ya me acuerdo y tanto costó. Por esos aromas de las cosas que no dejan de ser presente y m hacen saber donde estoy; aun más, si fue el perfume de la piel de una mujer.
No volvería a ser niño, ya aprendí matemáticas, otra vez no. Todavía, cuando sube a mi automóvil, me parece conducir el karting que me hizo mi viejo para un día de reyes magos. A parte no hace falta, el niño no se fue nunca de mí, por suerte.
Además, nadie en sus cabales volvería a perder a los amigos que tanto amó, y mucho menos, dejaría que mis hermanos se vayan dos veces.
Digamos que, todo es enseñanza, de todo maduramos y podemos salir adelante, pero tampoco la pavada de andar sufriendo las despedidas, los duelos, las pérdidas, las frustraciones… Se lo dejo para al que le cueste aprender o no entendió nada.
Y como decía antes, lo bueno tampoco, porque es así la vida, sino sería una reiteración si así sirviera. ¿Por qué querría que mi hijo volviera a ser bebé? Ahora estoy disfrutándolo, aprovechando lo mucho que nos costó con su madre. No, mi amigo, no justo ahora que me dice “¡¿Sabes cuanto te quiero .viejo?!”
Me basta con escuchar la música de la época que iba a bailar a los boliches, las pocas veces que pude. Habrán sido pocas, pero muy buenas y tampoco había borracheras como las de antes. Sin embargo, están donde deben estar, en lo lindo del pasado.
Mucho menos, elegiría tener veinte años con la madurez de ahora; ni para levantar minas, ni para ser un adolescente maduro. Seguramente hubiera pecado de soberbio, me hubiese equivocado más y no tendría excusa. Elijo asumir mis canas que van floreciendo y saber que dentro de poco, el viagra estará en el botiquín… Pero nadie me quita lo bailado… y ya bailé bastante, ahora quiero descansar, disfrutar lo que pude construir y seguir haciéndolo, porque son épocas buenas, no en el mundo ni en el país, son buenas en el alma, en el interior si uno quiere.
No volvería a vivir para tomar whisky; si es ahora que lo disfruto, que se tomarlo. Tal vez, algún día, un doctor me lo quiera sacar… si se atreve, ojo.
No volvería a vivir porque sería hacer trampa, así no vale. Yo amo esta vida que me regaló el cielo, con todo lo malo y todo lo bueno que pasó y pasará. No tengo apuro en irme, mucho menos en volver. Creo en lo que viene después, creo en seguir viviendo en mis amados seres, en aquellos que les pueda servir.
Diría Neruda “Confieso que he vivido”; yo agregaría…”y han querido matarme mil veces y mil veces resucité”
Para que volver a comenzar, si justo ahora agradezco todo, tal y como fueron las cosas.
Está bueno lo que fui, aunque en su momento no estuve tan de acuerdo conmigo mismo y está bueno con lo que soy, aún con todos los errores que me siguen molestando, pero mejor así, no sé otra manera de avanzar. Esa es mi libertad, mi casa.
Y si me preguntasen ¿Tampoco aceptaría volver a vivir para enmendar errores y ser más feliz?… ¡No!…. Tanta felicidad, a veces da miedo.

En este momento tengo los ojos con las pupilas un poco dilatadas, sin embargo quise leer algo de lo tuyo. Me gustan tus escritos.
Me gustó este en especial porque, aunque tengo muchos recuerdos de infancia, no me gustaría volver a vivir nuevamente esa etapa. Yo procuro ahora disfrutar la que estoy viviendo ahora.
Buen punto el de Neruda, excelente punto de vista el tuyo.
Un abrazo
Luis , me gusta su comentario, sobre todo porque a pesar de creer en el aquí y el ahora , los recuerdos
me traen nostalgias y a pesar de que estoy conciente de que son recuerdos no quiero olvidarlos, a veces me hace tan feliz volver y saber de que puedo recordarlos.
Y ellos son parte siempre mios y construyen mi presente, porque son parte de la felicidad que forma mi vida, y me gusta y disfruto sentir que cada momento es unico y será como un oasis en mi vida, creo que la conexión entre el pasado y el presente define un aquí y un ahora.
Saludos
Mayza